ReEducar al niño interior ¿se puede?

Todos hemos sido educados de determinada forma respecto a todos y cada uno de los aspectos de la vida, ya sea consciente, subsconsciente o inconscientemente.

La actitud de nuestros padres, de nuestra sociedad, de nuestra familia, tribu o grupo social respecto a cada uno de los aspectos que hemos vivido ha generado un determinado comportamiento, comprensión y vivencia del mismo en nuestro interior.

Hoy en día ese es nuestro bagage que portamos con nosotros y que nos acompaña. Estamos bien educados o mal educados en tanto que esa educación nos beneficia o nos daña a nososotros mismos y nuestras aspiraciones en la vida diaria.

Por ejemplo, puedo tener la aspiración y el deseo de mantener una relación de pareja profunda, con amor, respeto y crecimiento como persona y pareja, pero, de entre muchas otras causas, debido a mi mala educación emocional y mental (y a la de mi pareja también quizás), puedo sin quererlo, sabotear esa relación y llevarla al estancamiento o la muerte. ¿Por qué? porque aunque conscientemente quisiera hacerlo bien, en mi interior hay un niño interior con sus hábitos que está educado a la manera en que le han educado.

La pregunta sería, ¿es este el final? ¿ya está? la única opción que tengo es o vivir de espaldas a mi mundo interior o vivir como si el mundo interior tuviese la ultima palabra y yo solamente pudiese ser un testigo?

Es cierto que recibimos la educación que recibimos, y es cierto también que no pudimos hacer nada para evitar que fuese la que fue. No teníamos ni la comprensión, ni la edad, ni los medios humanos, materiales necesarios. Pero, significa eso que no podemos hoy en día reeducar esa parte nuestra que fue educada deficientemente? No.

Hoy en día tenemos la capacidad de volvernos padre y madre de nuestre psico-emocionalidad, de nuestro niño/a interior y cuidarle de la manera en la que nos gustaría que hubiese sido criado para estar educado conforme a criterios diferentes que solo nosotros conocemos.

Esto implicará satisfacer necesidades de atención sobre nosotros mismos ante nuestras heridas de carencia como el abandono, el rechazo, las decepciones etcétera y requerirá también un componente de sanos limites hacia nosotros mismos, aprender a contenernos y no desbordarnos y emocionalizar/reinterpretar compulsivamente todo. Aprendenr a desarrollar nuestra capacidad de acción, superar nuestra pereza y enfrentar nuestra abulia desarrollando nuestra fuerza de voluntad. Saber ser firmes a veces con esa parte nuestra niña, que ha sido en cierta forma malcriada y se considera con el derecho a exigir en todo momento de cualquiera (nosotros incluidos) lo que quiera.

Las preguntas entonces serían ¿En qué medida conozco este niño/a interior mío? ¿Sé las cosas que le asustan, averguenzan, duelen y aquellas sobre las que está hipersensible? ¿Conozco las cosas por las que siente un anhelo loco y desmedido y aquellas por las que siente pavor y echa a correr a toda prisa en dirección contraria? ¿Qué clase de mamá y papá quiero ser para él/ella? ¿Cómo me quiero comportar con mi niño interior (con mi mundo interior psico-emocional)?

Una reeducacion continuada y completa, llevando la buena educación recibida a cotas de superior alcance y mejorar o sustituyendo la mala educación recibida en cualquier plano de la vida: mental, físico, creatividad, trabajo, pareja, amistades, sexo, espiritualidad, comprensión del mundo, política, economía, comprensión del contexto histórico, relaciones familiares, relaciones dentro del trabajo, comprensión sobre la vida, etc…

Esta reeducación es fundamental para que exista un creciente amor consciente en nuestras vidas. No hay nadie que nos pueda decir exactamente como hacer esa reeducación, porque el educado somos nosotros mismos y el acceso a nosotros mismos requiere de conocer plenamente el pasado que hemos vivido y encontrar las maneras de hacernos de padres y madres con amor y también con límites firmes, pero se puede conseguir.

Y cuando comenzamos un proceso de estas características, verdaderamente abrimos las puertas a poder cambiar muchas de las cosas que en nuestras vidas no funcionan o nos dañan, como si simbólicamente, al reeducarnos ascendiésemos en comprensión, conocimiento, amor y sabiduría de nosotros mismos y de la vida.

Eso es lo que nos deseamos a nosotros mismos y os deseamos a vosotros: mucha reeducación fundamental para que haya amor consciente en nuestras vidas y las vuestras. ¡A por ello!

 



2 comments on “ReEducar al niño interior ¿se puede?
  1. ana maria dice:

    me gustaría tener la meditación para sanar las heridas de abandono.
    Muchas gracias

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