Psicopatía terciaria: la nueva religión de la auto-sugestión

En la clase 17 del curso multimedia EFAC explicamos los principales puntos que ilustran con claridad que existen dos tipos de psicopatía, la primaria (innata) y la secundaria (la intoxicación por contacto con los primarios o por trauma severo).

Vamos a atrevernos a ir un paso más allá y a sugerir la existencia de un tercer tipo de psicopatía, al que llamaremos psicopatía terciaria o psicopatía por auto-sugestión.

A diferencia de las dos anteriores, la psicopatía terciaria no sería impuesta por factores genéticos o traumáticos directos, sino que sería el resultado de la voluntad de las personas atrapadas por un poderoso ejercicio de constante auto-sugestión que deriva en comportamientos idénticos al de los psicópatas, pero amparados en una justificación “espiritualizada”.

penduloLa psicopatía terciaria hace uso de axiomas espirituales totalmente sacados de contexto en los momentos en los que la vida apela al sentido de empatía del humano y a su capacidad para diferenciar el bien del mal provocando que este no actue o racionalice los eventos sin intervenir.

Dado que el humano en cuestión tiene la mente saturada de una serie de creencias que veremos a continuación, se ve incapaz de actuar con sus capacidades innatas de empatía, discernimiento y sano juicio del bien y del mal, incurriendo en comportamientos que no le alejan en la práctica de un psicópata primario o secundario.

Vamos a poner primero tres ejemplos de dominio público y luego vamos a analizar en detalle las creencias que sostienen este trastorno perceptivo hasta el punto de degenerar en un elemento auto-sugestionador y auto-hipnotizante que deriva en la psicopatía terciaria.

El primer caso es el de la muerte por asesinato y suicidio de casi un millar de personas en la Guayana, todos miembros de la Iglesia del Pueblo de Dios, el caso más famoso de muerte colectiva que se conoce.

Las personas que formaban parte de esta comunidad, llegaron a cesar su voluntad, su discernimiento del bien y del mal, su sano juicio lo anularon y se auto-sugestionaron hasta tal punto con los mensajes de su líder, que conjuntamente primero asesinaron a los niños de su comunidad y luego se suicidaron ingiriendo veneno. En el vídeo que os compartimos a continuación, a partir del minuto 20 se cuenta la historia por parte de uno de los pocos supervivientes, que afirma con todo lujo de detalles, que no fue solamente un suicidio en masa, sino que algunas personas antes de suicidarse mataron a otras inyectándoles el veneno.

No eran personas locas, se las ve felices y normales en las grabaciones de vídeo a pocos días del trágico evento. Una serie de características muy especiales tuvieron que dar lugar a un fenómeno de auto-sugestión individual y colectivo tan brutal hasta el punto de ser capaces de alterar y desactivar los principios fundamentales de empatía y no-agresión del cerebro de los miembros del grupo para que cometiesen asesinatos y luego se quitasen la vida.

El segundo ejemplo se puede palpar hoy mismo viajando a un país como India. Su sistema psicopático de creencias religiosas fundamentado en el karma y en la división por castas, hace que, de facto, la mayor parte de las personas de esa cultura puedan convivir con la empatía completamente desconectada, viendo como sus convecinos se mueren o sufren desgracias ante ellos sin ellos hacer nada por evitarlo, porque “es lo que se merecen, seguramente en alguna vida anterior fueron los abusadores, ahora les toca pagar”.

Bajo los nefastos efectos de esta auto-sugestión individual y colectiva, tuvo lugar un caso especialmente espeluznante. Fué el caso de la pobre chica violada por un grupo de hombres en un autobús, que, totalmente desconectados de su humanidad después de violarla repetidamente, la profirieron heridas con una barra metálica de tal envergadura que dejándola tirada en la carretera desangrándose murió sola y estando allí en el suelo nadie hizo nada para socorrerla antes de morir, porque la “ley del karma” psicopatiza a la gente y les anula su empatía.

El tercero y último de los ejemplos de este estado de psicopatía por auto-sugestión que os presentamos tuvo lugar en la Alemania de los años treinta, donde un joven Hitler lideró un proceso de psicopatización masivo de toda una sociedad de personas que aun siendo la cuna del arte y el saber de Europa durante siglos, se vieron incapaces de resistir mayoritariamente el lavado de cerebro en el que se les inculcaron programas de auto-sugestión sobre su pureza de raza, su derecho divino al poder, su superioridad genética y mil estupideces más.

En nombre de una auto-sugestión individual y colectiva miles de personas permitieron, cuando no participaron en las más variadas injusticias, siendo otro de los perfectos ejemplos de la psicopatía terciaria, psicopatía por auto-sugestión.

El mecanismo de auto-sugestión colectivo no es difícil de entender, este vídeo ilustra muy bien la poca presión externa que se necesita para faltar a la verdad, basta con tener una baja voluntad y mucho deseo de ser amado por el entorno social:

El ejemplo del vídeo es aplicable a innumerables ejemplos de la vida social diaria en la que vivimos, desde asuntos relacionados con las relaciones entre las personas hasta la relación del individuo con el Estado o la comunidad, etc…

En la actualidad, junto al declive de las religiones mayoritarias del mundo, está naciendo y extendiéndose una nueva religión, que en este caso ni es concreta, ni tiene iglesia, ni tiene libro único sagrado, pero que lleva a aquellos que asimilan sus postulados a internalizar elementos de auto-sugestión que les alejan de su humanidad y les encaminan directos a la psicopatía terciaria.

Veamos algunos de los más fundamentales axiomas bien-sonantes, pero falsos de esta nueva religión:

  • La respuesta a todas las preguntas se haya en el interior del humano, por lo tanto el humano tiene que cambiar por dentro para que la realidad externa cambie.

Esta idea muy pregonada y bien-sonante esconde una gran trampa. Y es que las respuestas que hay en el interior del humano SOLO responden a los asuntos que tienen que ver con ESE humano. Para encontrar las respuestas a temas colectivos o medioambientales, la respuesta no está en el interior del humano, sino en la vida y el conocimiento exterior.

Amparados por esta creencia, los devotos de la nueva religión son capaces de presenciar injusticias y no hacer nada al respecto porque ellos no han causado eso, sino que ha sido la inconsciencia del otro el que lo causa.

  • El bien y el mal no son sino etiquetas, no existen realmente, son un invento para controlar a la gente. No hay nada que este bien o mal, son solo partes del “proceso de aprendizaje” de las personas desde la inconsciencia-miedo-culpa-lo-que-te-de-la-gana hacia el amor.

Cuando una persona internaliza esta creencia y la asume como válida, está renunciando completamente al principio de no-agresión y al de legitima auto-defensa. El rasgo más fundamental del ser humano es su capacidad para socializar y situarse en la piel del otro, es decir, empatizar. Este rasgo queda totalmente anulado cuando la persona se cree esta idea, haciendo que antes las injusticias, las atrocidades, las faltas de respeto y las transgresiones los devotos de esta religión no hagan nada, justificándose en que intervenir en el proceso de aprendizaje/crecimiento del otro “no está bien” o es “arrogante” o “no me corresponde”.

  • No hay que salvar a nadie de nada, todos estamos aquí para aprender de nuestras dificultades. Si hemos atraido algo desagradable por algo será, algún trauma nuestro de esta u otra vida que necesita ser sanado o comprendido.

Esta es otra de esas terrible creencias que cuando uno se la cree, acaba por anular totalmente su capacidad para intervenir ante el conflicto y los abusos, haciendo además que el proceso de verdad, justicia y reparación nunca tenga lugar en los eventos porque se confunde al agresor con la víctima y la víctima con el agresor. Si la víctima esta siendo violada, o abusada o humillada constantemente, es culpa de la víctima que ese sea el caso, cosa que evidentemente es totalmente falsa. Eso no quita que haya casos en los que podamos aprender de las experiencias duras que vivimos y que también hay casos en los que son las necesidades de amor insatisfechas en nuestro interior las que nos mueven a ayudar, pero el hecho es que ayudamos.

  • Todos somos uno. Todos somos luz-amor-esencia-verdad-lo-que-te-de-la-gana-de-bueno en el fondo. Si alguien hace daño a otro en este mundo es solamente porque está traumado y por eso está inconsciente y hace daño.

Este es quizás uno de los axiomas más peligrosos de la nueva religión. La aceptación de esta creencia y su constante repetición en el interior del humano le alejan de comprender la psicopatía, los procesos ponéricos en nuestro mundo. Le impiden ver que hay personas en este mundo que han nacido con una disfunción cerebral que les hará anteponer sistemáticamente sus intereses por delante de los principios de no-agresión y legítima auto-defensa, aunque con ello transgredan el bienestar e incluso la vida de las demás personas en aras de conseguir lo que desean.

A un psicópata primario no le aqueja trauma alguno, ni va a sentir empatía toda su vida, su cerebro es diferente al de la mayoría y no existe terapia alguna por el momento que permita recablear su cerebro de otra forma.

Haciendo caso de esta auto-sugestión del todos somos uno y bueno, las personas se vuelven totalmente incapaces de detectar a estos depredadores humanos cuando los ven y en efecto están desprotegidos ante ellos. Eso no significa que provengamos o no de una fuente común, ese es otro tema.

  • El remordimiento, la culpa y la verguenza son siempre malos, son signos de trauma y deben ser trascendidos o sanados…

Si bien hay una parte de la culpa, de la vergüenza y del remordimiento que puede ser excesiva y limitante en la vida de las personas, existe también la sana vergüenza, la sana culpa y el sano remordimiento. Son señales interiores que nos permiten saber cuando hemos obrado dañando la vida y propiedad de los demás y nos ayudan a darnos cuenta de que hemos hecho daño y debemos repararlo.

Al renunciar a toda la culpa, a toda la vergüenza y a todo el remordimiento como intrínsecamente malos, las personas que se auto-sugestionan con esta creencia pierden su capacidad para saber distinguir intuitivamente su buen hacer de su mal hacer, derivando en actitudes que en nada se distinguen de la sin-verguenza de la psicopatía común, salvo por el hecho de que la sin-verguenza de la psicopatía primaria viene determinada biológicamente no mediante la creencia.

  • Aceptar todo tal y como es, es el camino hacia la felicidad-iluminación-lo-que-te-la-gana-de-bueno. Lo que te resistes persiste. Si pones atención en lo negativo se expande, si la quitas acaba por desaparecer, etc…

Este axioma repetido hasta la saciedad por la nueva religión, hace que en vez de respetarnos a nosotros mismos y poner límites a las transgresiones que se llevan a cabo contra nosotros y nuestra propiedad, no hagamos nada, solo aceptar las cosas tal y como son. Asímismo nos imposibilita de tomar medidas ante las agresiones que nosotros infligimos a los demás, porque acalla nuestra sana vergüenza, sana culpa y sano remordimiento. Es apología de la sumisión y de la abulia, es decir, el cese de la voluntad.

  • El ego, la mente, los juicios y los pensamientos son el enemigo que nos impiden Ser y alcanzar realizar nuestor potencial en la vida.

¿Alguien en este planeta puede dejar de ser, de existir tan siquiera por un segundo durante el tiempo que vive? Qué decir de este axioma que tira por la ventana las habilidades de las que disponemos para encarar la vida. Confundir el exceso de pensamiento, la preocupación y el estres con la mente y los pensamientos es como decir que porque hace calor no solo nos vamos a quitar la ropa sino que nos vamos a arrancar la piel. Es una exageración que lleva a la gente a renunciar a partes de su mentalidad que son imprescindibles para vivir con sentido la vida: su discernimiento, su raciocinio y su sano juicio.

  • La personalidad, el yo, no importa, es sólo un constructo, no es lo que uno realmente es, la identificación con ese yo es la causa de los males de este mundo. Sin esa identificación todo sería perfecto. Por eso hay que meditar hasta desidentificarse del yo y verlo como algo falso, artificial y perecedero.

Más de lo mismo, auto-sugestionarse con esta falsa idea lleva a no valorar lo que uno y lo que los demás son en esta realidad. Mientras vivimos en esta realidad, somos, entre otras muchas cosas, nuestras personalidades e historias, independientemente de que en última instancia no seamos únicamente el cuerpo y la mente.

Quitarle la importancia razonable que la personalidad tiene nos saca del mundo porque ya no hay nada que defender, es una rendición que da via libre al mal y a las malas personas a construir el mundo que ellas quieran a expensas de la mayoría de los pobres y despistados humanos que buscan des-identificarse de si mismos pensando que así todo mejorará, cuando en verdad, desidentificarse de uno mismo lleva al solipsismo y no cambia en nada la vida de la sociedad a nuestro alrededor, en todo caso afectará a nuestra propia vida y las relaciones que tenemos con los demás, pero nunca provocará que súbitamente la gente cuyo cerebro no puede de manera innata procesar la empatía, lo haga espontáneamente y por arte de magia.

Es decir, des-identificarnos de nuestra personalidad a nivel individual y de manera colectiva (cada uno de la suya) NO es una garantía de cambio positivo social o medioambiental alguno, es más bien una garantía de un cambio hacia la psicopatía terciaria generalizada, ya que rindiendo nuestras facultades básicas de discernimiento, raciocinio y sano juicio, abrimos las puertas a las personas cuyos objetivos están patológicamente siempre antes que la vida de los demás.

En otra entrada hablamos de las ventajas de la meditación y de sus riesgos, dejando claro a quién beneficia meditar y a quien le puede perjudicar y que pasa con el abuso de la meditación.

  • Fluir con la vida y ser sanamente egoista es bueno. No puedes dar a otro lo que tu no tienes, así que tu no puedes dar amor a otro si no te amas a ti mismo, ni puedes salvar a otro si no te salvas a ti mismo.

Hay que tener en cuenta que cuando uno se auto-sugestiona con esta creencia, puede convertirse muy rápidamente en psicópata funcional: mentir está permitido, mirar por si mismo antes que por los demás está permitido aunque dañe a los demás, dejar a los demás ser agredidos aun pudiendo detener la agresión está permitido, anteponerse uno mismo a los demás está permitido, no respetar los acuerdos y tratos está permitido, porque: si he quedado a las 10 con fulanito pero llegué tarde a coger el bus… es que tenía que ser así… y si fulanito ha tenido que esperarme media hora aun habiendo quedado a las 10, es que tenía que ser así, no es culpa mía, el tiene que ver por qué él ha atraido eso a su vida, porque yo lo único que he hecho ha sido “fluir” con mi vida. En una palabra, da pie a la: irresponsabilidad.

Nuevamente, hay que ver los contextos específicos y entender que es una cuestión de medidas, hay ocasiones en las que eso pueda ser verdadero, pero como justificación es inaceptable.

  • No existe la Verdad fuera de uno mismo. La Verdad está solo en mi interior. Yo soy Dios porque soy parte del todo con Dios. No hay tal cosa como objetividad, solo existe Tu Verdad y mi Verdad.

Por último, esta creencia, cuando es aceptada y auto-sugestionada repetidamente en el humano es una vía directa a la psicopatización de su conducta. Al aceptar que no existe verdad fuera de si mismo, básicamente renuncia a conocer, entender ni aceptar que pueda estar confundido, porque la verdad no puede provenir de fuera, por lo tanto, todo lo que pueda haber fuera son opiniones, no verdades.

Si yo he hecho algo malo a alguien, la verdad es como lo he vivido yo, no el hecho malo que la persona ha tenido que sufrir, ese hecho no es la verdad, la verdad es la mia en mi interior. Un ejemplo muy claro de esto es por ejemplo el ataque llevado a cabo por los discipulos de Osho con salmonela a las poblaciones aledañas a su ashram en Oregon.

Ellos en el juicio justificaron sus actos de terrorismo contra gente inocente alegando que hicieron lo que hicieron porque los vecinos no querían que existiese la comuna, porque eran unos inconsciente y querían echarles de allí sin entender el mundo maravilloso que Osho había creado para ellos, por tanto era legítimo hacer lo que hicieron para conseguir ganar las elecciones locales aunque en el proceso dañasen la vida de cientos de personas.

La verdad para ellos era su justificación en sus cabezas, no los hechos como habían acontecido. Anteponer la percepción subjetiva personal a la verdad objetiva de los hechos es la causa número uno de las más horribles atrocidades que el humano ha cometido sobre la faz de la tierra y por desgracia, si este axioma es aceptado como válido hasta la última de sus consecuencias lleva a la justificación de cualquier acción por horrible que sea contra la vida del individuo, de la colectividad o del medioambiente.

Nos hemos extendido considerablemente, pero esperamos haber sentado una mayor y más profunda comprensión de este fenómeno de psicopatización en un claro intento por nuestra parte de revertir este proceso que consideramos negativo, des-humanizador y peligroso para todos nosotros.

Un abrazo y hasta pronto!!

Caroline y Marko



7 comments on “Psicopatía terciaria: la nueva religión de la auto-sugestión
  1. Mario dice:

    Hola Marko y Caroline!

    En primer lugar, enhorabuena por vuestro trabajo como siempre.

    En segundo lugar, me parece muy interesante todo lo que contáis, y más conociendo las experiencia que habéis tenido. No obstante, quiero apuntar alguna cosa:

    – Se afirma que la psicopatía es innata en los primarios, pero es simplemente una creencia. ¿Se han practicado escáneres cerebrales al día de nacer a niños que luego fueron psicópatas y eran ya distintos? En el vídeo del post anterior con las imágenes mentales, quien habla habla también de “creencias e hipótesis” sin afirmar nada contundentemente.

    – Está demostrado que la experiencia activa/desactiva partes del cerebro (tocar música por ejemplo, o hacer determinadas actividades). Según eso sería también posible afirmar que la mayoría de psicópatas son “aprendidos” por sus experiencias, creencias y por su entorno. Es el caso como ponéis de nazis,

    – Yo creo que la psicopatía no es algo tan delimitado: esta persona es psicópata y esta persona no. Por ejemplo, Pablo Iglesias parece algo psicópata, pero después se emociona mucho hablando de ciertas “injusticias” respecto a su familia / grupos con los que él se identifica y que hay que defender, etc. No creo que lo haga solamente como teatro para alcanzar el pode, si bien éste también sea su objetivo.
    En este sentido, creo que es más una cuestión de creencias a nivel profundo. También sucede en mi opinión con los dogmas económicos “neoliberales”: tú eres responsable / culpable de tu propia situación laboral / económica. Por tanto nadie tiene derecho a quejarse y llorar por las esquinas porque hay alternativas y es tu responsabilidad empezar a verlas y llegar a ser exitoso.

    Esto me parece a mí también algo “psicopático”. Y estoy rodeado de gente así a diario. Igual que con los refugiados: “que se jodan”, “nadie las ha pedido que vengan”, etc

    Sobre la “new age”. Estoy de acuerdo con muchas cosas que decís y creo que actualmente es un problema. No obstante creo que algunas cosas se van algnos argumentos también al otro extremo y quizás enmedio está a veces el punto de equilibrio (y yo no lo tengo, eso seguro ;)).

    “La respuesta a todas las preguntas se haya en el interior del humano, por lo tanto el humano tiene que cambiar por dentro para que la realidad externa cambie.”

    – Yo creo que la segunda proposición es correcta, aunque evidentemente las dos juntas chirríen. Nuestra influencia en la realidad externa es una consecuencia de nuestro pensamiento convertido en acción. También es cierto que toda nuestra vida nos la pasamos calibrando interior-exterior: qué idea tengo sobre esto y cómo funciona en el exterior. Bueno, algunos aprenden lo que han hecho sus padres / les dice la sociedad y desde los 25 ya no calibran mucho, pero eso es otra cuestión. 🙂

    “El bien y el mal no son sino etiquetas, no existen realmente, son un invento para controlar a la gente. La culpa y la vergüenza son malas y no hay nada que este bien o mal, son solo partes del “proceso de aprendizaje”.”

    – Yo creo que esto es la paradoja del ying-yang. En realidad dualismo y unidad coexisten, pero a distintos niveles. El mal es necesario si te das cuenta de tu error. Es como aprender una obra musical: el fallo existe, lo podemos interpretar como negativo (me he equivocado, así suena peor) o como positivo (me enseña qué tengo que hacer de forma distinta). Pero yo creo que lo mejor es verlo como positivo ENTENDIENDO que es una peor opción (suena mejor la nota que está escrita).

    Otra cosa es que a determinados niveles vitales (sufrimiento, muerte, violencia) sea mucho más complicado pensar de este modo y está claro que hay situaciones que nos indignan o que son muy complicadas de aceptar. Pero quizá a determinado nivel funciona de forma similar.

    De hecho creo que el problema lo tiene la propia idelogía: si todo es bueno, ¿cómo es posible que el miedo, la culpa y la vergüenza sean malos? Pero, ¿no era todo bueno? 🙂

    “La personalidad, el yo, no importa, es solo un constructo, no es lo que uno realmente es, la identificación con ese yo es la causa de los males de este mundo.”

    En mi opinión la cosa está enmedio. Es verdad que somos más que nuestros pensamientos: los podemos observar y a veces “somos” sin pensar también. En el mejor de los casos, para mí, yo tengo mi propia identidad, pero no estoy intentando protejerla todo el rato. Las críticas no afectan a mi identidad o valor, sino que me ofrecen otro punto de vista. Y no necesito satisfacer mi ego: posesiones, éxito, reconocimiento, hedonismo extremo, etc para estar bien conmigo mismo. Me puede gustar esto último, pero no dependo de ello para sentirme bien.

    En ese sentido sí que creo que hay mucho lavado de cerebro en la sociedad actual, si bien negar la identidad y el ego también me parece irse a un extremo perjudicial donde vuelves a ser como un niño.

    Un abrazo a los dos!

    • amyca dice:

      Hola Mario,

      Muchas gracias por tus comentarios y valorar nuestro esfuerzo en intentar plantear cosas que son importantes de entender.
      El hecho es que sí existe psicopatia primaria, no tanto porque se he demostrado por lecturas con equipos de medida sino que se ha demostrado por la observación de conductas psicopáticas en niños muy jóvenes aun no habiendo sufrido traumatismo alguno; De todas formas que la causa sea innata o no, no cambia mucho el hecho de que existe esta problemática en un porcentaje que parece variar desde el 1% hasta el 6% según el investigador; esto tiene un impacto tremendo sobre nuestras sociedades o es que no nos damos cuenta que si todo el mundo fuese como nosotros no tendríamos este grado de locura…

      Por otra parte comparar el Mal al hecho de fallar en un proceso de aprendizaje… bueno no sé que decir, no hay nada de malo en equivocarse si uno va aprendiendo de los errores obviamente, no es de eso que estamos hablando, estamos hablando del Mal, del hecho que existen personas que deliberadamente y conscientemente a sangre fria buscan solamente su propio beneficio independientemente que este objetivo conlleve matar, robar, engañar… y no entramos a describir la persona que hace sufrir por que ese es su objetivo. Para nosotros este es el mal: la persona que inicia una agresión contra otra.

      Luego esta la cuestión que planteas de la falta superficial de empatía, por ejemplo hacia los refugiados; para nosotros esto es en la mayoria de los casos una reacción emocional de las personas debido a su poca gestión emocional también se debe a la ponerización de la sociedad, es decir el enquilosamiento generalizado de la empatía y la glorificación del indivividualismo y el egoísmo ambos fruto de ser liderados por los verdaderos psicópatas. Caroline

      • Mario dice:

        Hola Caroline!

        Gracias por tu contestación. En mi opinión nos seguimos moviendo en hipótesis:

        “El hecho es que sí existe psicopatia primaria, no tanto porque se he demostrado por lecturas con equipos de medida sino que se ha demostrado por la observación de conductas psicopáticas en niños muy jóvenes aun no habiendo sufrido traumatismo alguno”

        Si no se ha demostrado, no lo sabemos. Está claro que hay niños muy jóvenes con conductas de ese tipo. Pero no sabemos lo que hay detrás. Muchas veces tras unos padres aparentemente normales, un niño muy pequeño puede haber vivido experiencias traumáticas en edades muy tempranas. ¿Cómo podemos estar seguros de que no ha habido experiencias traumáticas con la familia o con el entorno? Muchas veces además están ocultas por la vergüenza que siente el propio niño o los padres.

        Yo últimamente reflexionando sobre las personalidades más psicopáticas que conozco, me estoy dando cuenta de que, a menudo, en la familia, hay casos que apuntan en estas direcciones.

        “existen personas que deliberadamente y conscientemente a sangre fria buscan solamente su propio beneficio independientemente que este objetivo conlleve matar, robar, engañar…”

        Bueno, esto es evidente. No obstante, no sé dónde entra la definición de psicópata en esto, porque en la actual sociedad capitalista se ve muy a menudo en muchos sectores: estafas, robo, etc. Y matar, ya demostraron los nazis que cualquier persona puede llegar a ser un buen psicópata, con una buena programación y propaganda para ello…

        Yo creo que las fronteras son mucho más finas de lo que parece en estos temas.

        Muchas personas tienen una falta de empatía muy grande para ciertos grupos, y menos para otros (familia, amigos, patria, nacionalismos, etc).

        Yo por ejemplo, desde mi perspectiva de vegano, también podría decir que tiene algo de psicópata comer carne y alimentarnos de sufrimiento animal. Por eso no digo que todo sea relativo, pero sí que hay distintas posturas respecto de las cosas.

        Un saludo!

  2. Augusto Vera dice:

    Probablemente hace unos 5 años yo hubiera respaldado de manera racional todo lo aquí expuesto. Pero después de buscar respuestas en mi interior me he dado cuenta que las he encontrado de manera más concreta y más expedita que buscarlas explícitamente en el exterior. Lo que me ha ayudado a cambiar y a mejorar mi punto de vista de mí con respecto al mundo y la naturaleza divina de nuestro origen fué definitivamente entender la naturaleza divina de nuestro origen, la unidad que nos rige a todos (a nivel cuántico), y las sesiones curativas de Ayahyuasca con un chamán peruano. Todo lo aquí expuesto tiene sentido cuando nos limitamos a la mente racional que solo puede percibir lo físico. En cuanto te pones en contacto con tu esencia verdadera ayudado por una planta medicinal como la Ayahuasca, te das cuenta que tú no eres solamente el cuerpo físico. Y realmente lo que le pase al cuerpo físico no es esencialmente trascendental porque se queda en lo físico. Lo cual no quiere decir que me den ganas de descartarlo, al revés me dan ganas de vivirlo intensamente desde la óptica de compartir, de dar, y de amar. Jamás de lastimar, de privar, de perseguir y defender. Una vez comprendido quien soy en realidad, lo que me invade es un amor sólido por mi yo físico y por el yo físico de todos los demás, por todas las vivencias que mi yo físico experimenta y que los demás experimentan. Lo cual es una transformación revolucionaria, porque como somos educados siempre pone en duda la validez del yo y el valor increíble de uno mismo, y esto siempre se refleja en cómo interaccionamos con el resto de la gente: siempre atacando y siempre en defensa, siempre victimando y siendo víctima, siempre poseyendo y siempre desposeyendo, siempre teniendo forzosamente quitándole a los demás. En cuanto comprende uno que no hay separación entre uno mismo y los demás y lo comprende desde el perdón absoluto, desde la compasión ilimitada, y desde la única constante amorosa que existe en todos lados, es fácil entender que solo compartiendo, solo dando y solo amando es como es posible hacer la existencia una verdadera experiencia iluminadora. Lo expuesto en este artículo está bien para la mente normal y racional, y no es malo, es bueno porque forma parte de las reglas racionales. Pero en estos términos entonces Jesucristo fué el mayor representante de la psicopatía.

    • amyca dice:

      Hola Augusto, gracias por comentar.

      Nos alegramos que bajo los efectos de la ayahuasca hayas tenido experiencias que consideras positivas y reveladoras para tí, especialmente si eso hace que en la vida te entregues más y te impliques más.

      Por lo que comentas parece que no hayas leido bien lo que hemos escrito, te lo pego:

      -La respuesta a todas las preguntas se haya en el interior del humano, por lo tanto el humano tiene que cambiar por dentro para que la realidad externa cambie.

      Esta idea muy pregonada y bien-sonante esconde una gran trampa. Y es que las respuestas que hay en el interior del humano SOLO responden a los asuntos que tienen que ver con ESE humano. Para encontrar las respuestas a temas colectivos o medioambientales, la respuesta no está en el interior del humano, sino en la vida y el conocimiento exterior.

      Tú por mucho que mires en tu interior no encontrarás la verdad de lo que pasó por ejemplo en la segunda guerra mundial. La verdad de lo que pasó ya pasó y la manera más cercana de acercarse a esa verdad es ir sumando las piezas que nos quedan de fragmentos de conocimiento que se hayan en el interior de otras personas o en el exterior, en relatos, escritos, etc… por más que medites horas y horas no llegarás a saber lo que pasó mirando solo en tu interior.

      Si ese fuese el caso, por favor, explícanos ¿por qué si tienes todas las respuestas a todo en tu interior a tu alcance, sigues guardándotelas y no compartes con nosotros las soluciones para que deje de haber violencia estructural en el mundo, o hambre y sufrimiento innecesarios?

      No vamos a negar lo evidente, que es eque cambiar internamente repercute DIRECTAMENTE en la forma en la que te vas a relacionar contigo y con los demás, eso es OBVIO. Pero el alcance de tus acciones es el que es, no más del que objetivamente es.

      Entendemos cuando comentas que no somos el cuerpo-mente, pero repetimos, eso es parcialmente cierto, no totalmente cierto, el hecho de que en ultima instancia no seamos unicamente el cuerpo-mente no significa que en esta realidad no lo seamos. Confundir el nivel subatomico con una sobre-simplificada idea de la fisica cuántica como explicación y aplicar las leyes del nivel subatómico al plano terrestre es un completo sinsentido.

      Por otra parte, tu comentario resulta una bonita narración de tu vivencia interior, aunque no entendemos muy bien lo abstracto de términos como perdon absoluto, compasion ilimitada, transformación revolucionaria , etc… no porque no hayamos experimentado las cosas que tu mencionas, porque lo hemos hecho a través de la meditación, sino porque eso no ha supuesto cambio alguno a nivel macro, a nivel de sociedad.

      Sí que entendemos que tienes un problema con la mente y con el raciocinio, nos preguntamos si en tu concepción del mundo en el que todos somos uno, descartas de esa unidad la mente, lo racional etc… porque entoncas ya no sería tan unitaria como afirmas, no?

      La pregunta central es muy sencilla, ¿tu transformación revolucionaria de la percepción del mundo a raiz de consumir ayahuasca ha cambiado algo que no sea tu propia percepción? ¿hay menos sufrimiento fuera de ti? ¿hay menos injusticia, menos sufrimiento innecesario en la sociedad, en el mundo? ¿hay menos asesinatos, violaciones, menos inequidad, menos destruccion medioambiental? o es más bien que sigue habiendo las mismas injusticias, pero ahora tu las percibes con un maravilloso amor y sensación de interconexión.

      Luego sería interesante que te planteases: Si antes me sentía mal al ver estas cosas pasar y ahora me siento bien y conectado a todo, ¿eso me beneficia? ¿eso me motiva a actuar para detener las injusticias, o me vuelve pasivo y tolerante con el mal? ¿si antes veía que algo no estaba bien y ahora ya no veo ni bien, ni mal, he avanzado, estoy mas cerca de detener las cosas nocivas que pasan en mi vida y en la vida de la sociedad y del medioambiente?

      Y permítenos concluir diciéndote que si no ves problema alguno en sentirte maravillosamente bien y conectado al ver esas injusticias y te parece que todo esta bien como esta y que todos somos uno, que nada de eso esta ni bien ni mal, entonces habrías de releerte detalladamente el artículo de nuevo y preguntarte dónde y bajo que falsa creencia ha quedado tu empatía y tu voluntad anulada porque en tal caso mostrarías los síntomas que hemos descrito en detalle en este artículo.

      saludos

      • Mario dice:

        Hola Marko y Caroline,

        Yo me permito contestaros a alguna de estas cuestiones, porque sí que me siento identificado con alguna de las cosas que propone Agustín Vera.

        En mi caso, reconozco que he experimentado por ejemplo lo del perdón y la compasión a un nivel muy grande.

        Para mí ha sido como decís, no que mi exterior cambie, si no la interpretación que yo hago de ello. Por desgracia hay muchísima gente sufriendo y haciendo el mal directa o indirectamente a otros.

        “¿eso me beneficia? ¿eso me motiva a actuar para detener las injusticias, o me vuelve pasivo y tolerante con el mal? ”

        En mi caso me beneficia muchísimo. Yo siempre digo que “aceptar” no es no hacer nada. Como cuando ves a un niño pequeño pegarle a otro: le regañas intentando hacerle ver que hay comportamientos mejores que ese para él y para los demás. Pero no significa que tenga por qué yo sentirme mal por ver lo que hace el niño.

        Yo personalmente ahora tengo mucha más fuerza para denunciar injusticias que veo a diario y siento mucho más poder en mí mismo. Muchas veces “me meto donde no me llaman” cuando veo situaciones injustas, cosa que antes no hacía. Me meto de una forma asertiva y tranquila.

        En mi opinión no es dejar de ver cosas que están “mal” o que podrían ser mejores, sino tolerarlas mucho mejor y evitar que te “amarguen el día”, te indignen o te enfaden. Porque hay tanto que mejorar en el mundo que sería una indignación infinita de otra forma 🙂

        UN saludo!

  3. amyca dice:

    Hola Mario,

    Efectivamente, lo que ha cambiado es tu interpretación, tu percepción, esa nueva interpretación ha eliminado parte de un sufrimiento inútil y exagerado con el que te hacías daño a tí mismo, pero también puede ocasionar que se destruya una parte de sufrimiento sano (empatía) y útil que te mueve a la acción. En tu caso quizás no ha dañado esa parte sana, pero en el de muchísima gente que se ha ido al polo opuesto y sí que ha dañado gravemente la empatía. Por eso escribimos esto.

    Hay miles y miles de personas que al hacer ese “cambio de consciencia” han caido en la abulia, la complacencia, la falsa “tolerancia” y el relativismo moral.

    Cuando ves a ese niño, ¿por qué le dices que pegar al otro no está bien? porque tienes empatía y por unos instantes te sitúas en la piel de tu prójimo y sabes lo que se siente cuando alguien te agrede y sabes que esa persona no tiene derecho de robarle la integridad física al otro.

    Reduciéndolo a un solo concepto: sabes que está mal porque sabes lo que el mal es. Sabes lo que se siente estando del otro lado y no se lo deseas al prójimo y sabes que tenemos el derecho inherente de estar en paz, que ese es nuestro estado natural, la homeostasis.

    Nuestro problema como sociedad finalmente estriba en que si “cambiamos” nuestra percepción individualmente eliminando la parte que nos indigna sanamente, que nos enfada sanamente y que nos mueve a la acción lo que pasa es justamente lo que vivimos, que casi nadie mueve un dedo para eliminar las injusticias, cada uno va a lo suyo.

    Este síntoma es el principal síntoma de la ponerización (de la psicopatización) de la sociedad.

    No hay beneficio en que un esclavo tolere mejor la esclavitud en la que vive desde el punto de vista social, salvo para el psicópata que lo esclaviza. Desde el punto de vista individual está clarísimo que hacer un cambio de mentalidad así puede ayudar al esclavo a sobrevivir, pero es cuestión de vida o muerte, tiene que encontrar consuelo en ideas solipsistas para seguir adelante.

    Queda claro pues que si nos indignásemos realmente y nuestra empatía estuviese realmente al 100%, no elegiríamos ni un minuto más a las mismas personas que toman decisiones que nos dañan a todos. Acabaríamos por encontrar, rápida y eficazmente una solución satisfactoria a los problemas de manera estructural.

    Eso significa que desaparecerían los problemas? No. Desaparecerían estructuralmente, a nivel aleatorio seguirían ocurriendo y seguiríamos teniendo que hacer uso de nuestra HUMANIDAD (empatía, raciocinio, etc…) para resolverlos.

    Al final es esa idea tan sencilla como que el mejor truco que tiene el mal es hacer creer al bien que el mal no existe, así ya ha ganado la batalla desde el inicio.

    Y en ese punto estamos socialmente hoy en día y con esta nueva religión aún más.

    Por cierto, tienes un comentario arriba sin contestar.

    Un abrazo!
    Marko

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